La reflexión del salmo sobre la vida intrauterina

Introducción

El Salmo 139 es uno de los más conmovedores de la Biblia. En él, el rey David hace una profunda reflexión sobre la vida intrauterina y el cuidado divino que empieza desde antes de nuestro nacimiento. Este salmo nos habla de la grandeza de Dios y la importancia de cada ser humano. En este artículo, reflexionaremos sobre lo que este salmo puede enseñarnos sobre la vida prenatal y cómo debemos valorar y cuidar la vida desde el momento de la concepción.

La creación del ser humano

El Salmo 139 nos habla de cómo Dios es el creador de la vida humana y cómo Él nos forma en el vientre de nuestra madre. En el versículo 13 y 14, David dice: «Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien».

Este pasaje nos recuerda la importancia de valorar la vida desde su inicio y que el ser humano es una obra maravillosa y única de Dios. Cada vida es única e irrepetible desde su concepción. Por eso, debemos proteger y cuidar a los seres humanos no sólo en su vida extrauterina, sino también desde su vida intrauterina.

La vida intrauterina

El Salmo 139 también nos habla de cómo Dios nos conoce incluso antes de nacer. En los versículos 15 y 16 dice: «No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas».

Este pasaje nos muestra cómo Dios está presente en nuestras vidas desde el principio. Él nos conoce antes de que siquiera nuestros padres nos conozcan. Esto significa que cada vida pre-natal es importante y valiosa ante los ojos de Dios.

La defensa de la vida intrauterina

El Salmo 139 nos muestra que la vida intrauterina es sagrada y digna de protección. Como seres humanos, tenemos la responsabilidad de proteger y cuidar la vida en todas sus etapas. La vida intrauterina debe ser tratada con el mismo respeto y cuidado que la vida extrauterina.

Es importante recordar que la vida intrauterina no es menos valiosa que la vida extrauterina. Los seres humanos pueden ser frágiles e indefensos en diferentes momentos de su vida, pero siempre debemos protegerlos y cuidarlos. La vida de cada ser humano es un regalo de Dios y debemos valorarla y protegerla.

La importancia de la vida

El Salmo 139 nos muestra que la vida es un regalo divino y por lo tanto, sagrado. Cada ser humano tiene un propósito y una razón de ser en este mundo, por lo que su vida es importante. En los versículos 16 y 17, David dice: «Fueron previos a mis días tus ojos, y en tu libro estaban escritos todos los días que fueron formados, cuando no había aún uno de ellos. ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos!».

Cada ser humano tiene un propósito en este mundo y es importante recordar que todos merecemos respeto y cuidado. Debemos tratar a los demás con amor y compasión, sin importar su edad o cualquier otra circunstancia.

La relación entre madre e hijo

El Salmo 139 también nos habla de la relación única entre una madre y su hijo durante la vida intrauterina. En los versículos 13 y 14, David dice: «Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien».

Esto nos muestra que la relación entre una madre y su hijo comienza desde su concepción. Es importante recordar esto y tratar la vida prenatal como algo valioso y digno de protección.

La responsabilidad de la sociedad

El Salmo 139 nos recuerda que la vida es sagrada y es responsabilidad de la sociedad proteger y cuidar a los seres humanos en todas sus etapas de vida. La sociedad debe trabajar para proteger a las personas más vulnerables, incluyendo a aquellos que aún no han nacido. Es nuestra responsabilidad asegurarnos de que se respete la vida humana y se les brinde las herramientas necesarias para que puedan llevar una vida digna y plena.

Conclusión

El Salmo 139 nos enseña sobre la vida intrauterina y la importancia de valorar y cuidar cada vida humana desde su concepción. Debemos recordar que Dios nos conoce desde antes de nacer y que cada ser humano es valioso y sagrado a sus ojos. La vida intrauterina es igual de importante que la vida extrauterina y debemos tratarla con el mismo respeto y cuidado. Como sociedad, tenemos la responsabilidad de proteger y cuidar la vida humana en todas sus etapas. Debemos trabajar juntos para crear un mundo donde todos sean respetados, valorados y cuidados.