¿Es mejor dejar llorar al bebé o tomarlo en brazos cuando llora?

Introducción

La crianza de un bebé siempre puede resultar un reto, especialmente para los padres primerizos. Una de las mayores dudas e inquietudes que pueden surgir es si es mejor dejar llorar al bebé o tomarlo en brazos cuando llora. En este artículo, exploraremos los argumentos a favor y en contra de cada opción, y cómo se relacionan con el bienestar del bebé.

Es importante responder a las necesidades del bebé

Los bebés son incapaces de comunicarse con palabras, lo que significa que el llanto es su principal forma de expresarse. Si bien puede ser tentador dejar que lloren, es importante recordar que el llanto es la única forma que tienen los bebés para hacer saber que necesitan algo. Si se ignoran las necesidades de un bebé que llora, puede provocar una sensación de abandono y desconfianza en el niño.

No hay una respuesta única

Hay padres que creen que siempre deben tomar a su bebé en brazos cuando llora, mientras que otros prefieren dejar que lloren un poco para que se duerman solos. La verdad es que no hay una respuesta única; lo que es importante es encontrar lo que funciona mejor para cada bebé y familia en particular.

¿Es malo dejar llorar al bebé?

Muchos expertos están en contra de dejar llorar a los bebés durante períodos prolongados, especialmente en los primeros meses de vida. De hecho, la Academia Americana de Pediatría sugiere que los padres deberían responder a los llantos del bebé inmediatamente, ya que esto puede contribuir a una mayor seguridad emocional y autoconfianza en el futuro.

Cambiando el enfoque de «dejar llorar» a «ayudar a dormir»

En lugar de pensar en «dejar llorar» al bebé o tomarlo en brazos, puede ser útil considerar el enfoque de «ayudar al bebé a dormir». Para hacerlo, se recomienda establecer una rutina de sueño temprana y adecuada, como una hora determinada para acostarse, lo que puede ayudar a los bebés a dormir mejor y llorar menos.

Crianza con apego

La crianza con apego es un enfoque de crianza que promueve el contacto cercano, el consuelo y la respuesta inmediata a las necesidades del bebé. Según los defensores de la crianza con apego, los bebés que se crían de esta manera crecen con una mayor sensación de seguridad y autoestima. Esto no significa necesariamente que deba tomarse a un bebé en brazos todo el tiempo, sino que los padres deben estar atentos a las necesidades de sus hijos y responder a ellas en consecuencia.

Durmiendo toda la noche

Muchos padres desean que sus bebés duerman toda la noche lo antes posible. Sin embargo, puede llevar meses antes de que un bebé aprenda a dormir de manera más prolongada. Es importante recordar que los bebés necesitan despertarse durante la noche para comer y recibir consuelo. En realidad, el sueño del bebé es muy diferente al de los adultos y puede ser un proceso bastante irregular durante los primeros meses de vida.

Confianza en sus propias habilidades para cuidar al bebé

Es importante recordar que cada bebé es diferente. A los padres primerizos puede costarles confiar en sus propias habilidades para cuidar a su bebé. Tomar en brazos a un bebé que llora y consolarlo puede ser lo mejor en algunos casos, mientras que en otros, permitir que un bebé llore puede ser beneficioso a largo plazo. Es importante escuchar y confiar en su propia intuición como padres.

Escuchar al propio instinto

En última instancia, la decisión de dejar llorar al bebé o tomarlo en brazos al llorar es una elección personal. Hay muchos factores a considerar, incluido el temperamento del bebé, el estilo de vida de los padres y sus propias creencias e intuiciones. Es importante recordar que los bebés son individuos únicos con necesidades y deseos propios, lo que significa que no existe una respuesta única para esta pregunta.

Conclusión

En conclusión, la decisión de dejar llorar al bebé o tomarlo en brazos al llorar es personal y debe basarse en las necesidades individuales del bebé y de la familia en particular. Lo más importante es asegurarse de responder a las necesidades del bebé, y no dejar que lloren por largos períodos de tiempo. Los padres deben confiar en su propio instinto y elegir el enfoque que les parece más adecuado.