Definitivamente no es saludable llorar durante el embarazo, ¿por qué?

Definitivamente no es saludable llorar durante el embarazo, ¿por qué?

El embarazo es una etapa emocionalmente intensa para las mujeres, ya que experimentan cambios hormonales y físicos significativos que pueden afectar su bienestar mental y emocional. Es común que las futuras mamás experimenten una serie de sentimientos complejos, como estrés, ansiedad, alegría y tristeza. Aunque es completamente normal sentirse abrumado por todas esas emociones, definitivamente no es saludable llorar durante el embarazo con demasiada frecuencia. ¿Por qué? A continuación, se explican algunos de los principales motivos.

Cambios hormonales durante el embarazo

El embarazo es un proceso fisiológico complejo que involucra cambios hormonales significativos en el cuerpo de la mujer. El incremento de los niveles de estrógeno y progesterona tiene implicancias en el sistema nervioso, y puede desencadenar en una mayor susceptibilidad emocional y más pronunciada reacción emocional. Durante las primeras etapas del embarazo, muchas mujeres experimentan cambios drásticos en sus niveles hormonales. Es por esta razón que con frecuencia son presa de las emociones más fuertes y pueden encontrar muy difícil controlar las lágrimas.

Por supuesto, las emociones no son malas en sí mismas, y sentir dolor ou angustia es perfectamente normal. Sin embargo, es importante mantener estas emociones en un equilibrio adecuado. Si lloras con demasiada frecuencia, puedes estar liberando una gran carga emocional, pero también estas exponiendo a ti y a tu hijo por nacer a niveles elevados de cortisol y otros desequilibrios hormonales, lo que puede tener consecuencias negativas para ambos.

Consecuencias negativas del llanto excesivo durante el embarazo

Llorar demasiado durante el embarazo puede tener una serie de efectos negativos, incluyendo los siguientes:

  • Perturba el sueño: Las alteraciones emocionales pueden provocar insomnio, lo que puede impactar en la regularidad de la liberación hormonal en el organismo y también en su capacidad de recuperarse. El colapso emocional muy a menudo se acompaña de trastornos del sueño, esto puede tener un impacto negativo no solo en tu embarazo, sino también en tu día a día y posterior al parto.
  • Incrementa el riesgo de depresión: Cuando tiendes a llorar con frecuencia, muchas veces esto es una señal para ti misma y para otros de que tal vez necesites atención para proteger tu salud mental. Muchas mujeres que lloran mucho durante el embarazo tienen un mayor riesgo de sufrir depresión posparto, una afección que puede tener consecuencias serias y duraderas para ellas y para sus hijos recién nacidos.
  • Afecta negativamente al desarrollo fetal: Como ya hemos mencionado, el llanto demasiado a menudo puede producir altos niveles de cortisol, que puede impactar en el desarrollo fetal. Un aumento en los niveles de cortisol durante un periodo prolongado de tiempo — como ocurre cuando alguien se siente estresado y tensado — puede provocar daños en el cerebro del feto, disminuir su crecimiento y su maduración temprana.
  • Genera cansancio: Llorar puede agotar la energía y el cuerpo. Cuando estás embarazada, tener suficiente energía es vital para llevar a cabo las tareas diarias, para enfrentar situaciones que puedan surgir y para cuidar de ti misma también. Al llorar con demasiada frecuencia, puedes sentirte agitada, cansada fácilmente y agotada, lo que empeora tus niveles de calidad de vida.

Alternativas saludables a sollozar a menudo durante el embarazo

Si deseas evitar llorar con demasiada frecuencia durante el embarazo, aquí hay algunas alternativas saludables que pueden ser útiles:

  1. Establece tiempos para hablar: A veces, lo que necesitas para sentirte mejor es simplemente tener una buena charla y que alguien te escuche. En lugar de llorar sola, busca a alguien cercano que te pueda apoyar, tan solo para escucharte. A veces no necesitas solucionar nada, a veces solamente quieres expresarte.

  2. Date tiempo para ti misma: El auto cuidado ayuda en tu salud física y emocional. Tómate momentos para pensar en ti misma, en tus necesidades y hacer cosas que disfrutes. Para ello, necesitas tiempo y espacio para conectar contigo misma y cuidarte, aunque sea un poco.

  3. Busca ayuda profesional: Si sientes que tus emociones no las puedes controlar, o que son simplemente demasiado fuertes y no puedes manejarlas, entonces lo mejor que puedes hacer es buscar ayuda profesional de un psicólogo. Consultar con un terapeuta es una opción efectiva en el caso de altos niveles de angustia, permite trabajar en los orígenes de toda esa tensión emocional y, las herramientas necesarias para controlar tus emociones y así sentirte mejor.

Conclusión

Llorar durante el embarazo es comprensible, algo muy normal, pero definitivamente no saludable en el largo plazo. Si bien permitirse un llanto puede ayudar a aliviar un poco el estrés y la tensión emocional, hacerlo habitualmente puede generar una serie de problemas para ti y para tu bebé. Al establecer condiciones de habla, tomar tiempo para ti misma y buscar ayuda profesional, podrás gestionar tus emociones de manera saludable, lo que te permitirá sentirte mucho mejor en este momento altamente emotivo de tu vida.